Seguridad, perseverancia y fe: la historia de Sierra

Sierra G., una beneficiaria de la promoción de 2026 Premios Vive Tu Sueño de American Fork (Utah), nunca contestaba las llamadas de números desconocidos. Pero el año pasado, unos días antes de Navidad, recibió una llamada sobre las 22:00 h, y algo le dijo que tenía que contestar.  

Al otro lado del teléfono estaba una miembro de « Soroptimist » que la llamaba para decirle que había recibido el premio «Live Your Dream». Sierra se había pasado toda la tarde preocupada por cómo iba a poder celebrar la Navidad con sus hijas. Se sentó en el sofá y se echó a llorar mientras las niñas dormían en la habitación de al lado. 

«Mesentí como si, por fin, alguien me hubiera dado una linterna en un lugar que llevaba mucho tiempo a oscuras».
— Sierra G.

Sierra creció sin estabilidad. Su madre crió sola a cuatro hijos, y su familia se mudaba tan a menudo que ella empezó a considerar normales el desorden y las situaciones de inseguridad.  

Ser madre cambió lo que Sierra estaba dispuesta a aceptar. Tras salir de una relación peligrosa, ella y sus hijas buscaron refugio en un centro de acogida para víctimas de violencia doméstica. Describe aquellos días como los más aterradores de su vida: le preocupaba su seguridad y se preguntaba si les había fallado a sus hijas. El centro de acogida fue también el lugar donde empezó a rehacer su vida. Allí le ofrecieron terapia, clases y el primer camino real hacia una vivienda estable. 

Tras su estancia en el centro de acogida, Sierra obtuvo un certificado en análisis de datos, y ese trabajo le abrió las puertas a un mundo de nuevas oportunidades. Ahora está cursando la licenciatura en ciencia computacional de datos, atraída por la forma en que los patrones en los datos pueden explicar cómo se relacionan y se comportan las personas, y espera utilizar esos conocimientos para ayudar a los demás. 

La ayuda cubría los gastos de guardería y de colegio, por lo que Sierra ya no tenía que elegir entre asistir a clase y dar de comer a sus hijas.

Ir a clase era un obstáculo en sí mismo. El dinero escaseaba, y los gastos de guardería y transporte a menudo hacían que asistir a clase pareciera imposible. La beca cubría los gastos de guardería y los de la formación, por lo que Sierra ya no tenía que elegir entre ir a clase y dar de comer a sus hijas. La beca también le proporcionó algo de lo que no se había dado cuenta que necesitaba: saber que alguien creía en ella lo suficiente como para invertir en su futuro. Eso le ayudó a creer en sí misma y convirtió su miedo y su incertidumbre en impulso.   

Sierra sigue estudiando y aún no se ha graduado, pero los estudios que ha cursado ya le han ayudado a encontrar un trabajo más estable y con un horario mejor. Tiene pensado especializarse en comportamiento humano y análisis de tendencias. Sus hijas ven ahora cómo su madre se labra un futuro, en lugar de limitarse a sobrevivir. 

«Simi historia puede dar esperanza a una sola persona o hacer que alguien se sienta menos solo, entonces todas esas noches difíciles habrán merecido la pena. Gracias por creer en gente como yo».
— Sierra G.

La violencia doméstica es uno de los barreras para el empoderamiento de las mujeres. Según la ONUcasi 1 de cada 3 mujeres sufrirá violencia física o sexual a lo largo de su vida. Este tipo de trauma suele desbaratar los objetivos educativos, dejando a las mujeres luchando por recuperar sus sueños. Sólo una pequeña parte de las supervivientes consiguen liberarse de estos ciclos, y aún menos llegan a cursar estudios superiores.

Invirtiendo en programas como los Premios Vive Tu Sueñolas socias y donantesSoroptimist ayudan a mujeres como Elizabeth a lograr un futuro mejor para ellas y sus familias.

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